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En las últimas horas, el Fiscal Dr. Diego Bensi pidió la elevación a juicio de la ex pareja del anciano asesinado en el 2002 en Mar del Tuyú. Al propio tiempo, apeló el cese de la prisión preventiva que dispuso el Juzgado de Garantías respeto del otro imputado.
El Fiscal sostuvo en su presentación que existen elementos suficientes e indicios vehementes de la comisión del ilícito ya que entre octubre de 2001 y abril de 2002, la concubina de Domingo Gillio, con quien compartía la vivienda en Mar del Tuyú, determinó a un sujeto adulto para que diera muerte al jubilado, ello a cambio de una suma de dinero en dólares, con el fin de quedarse ella con la vivienda, con un vehículo Ford Falcon, una motocicleta Jawa 350, sus ahorros y los haberes jubilatorios que percibía la víctima.
Sostuvo el Fiscal respecto de Lidia Beatriz Benítez (60 años de edad, natural de Posadas, Pcia de Misiones), que existían elementos suficientes para sostener que fue la “instigadora” del hecho, solicitando respecto de la misma que la causa sea remitida a un Tribunal en lo Criminal para su juzgamiento.
El Dr. Bensi sustentó la materialidad delictiva en el hallazgo de los restos de la victima y su reconocimiento por parte de sus hijas y de la ex cónyuge. También con el hallazgo en el interior de la campera que tenía el cadáver, de las llaves del vehículo Ford Falcon, las que también fueron reconocidas por estos familiares. La cercanía del lugar donde fuera hallado los restos óseos con la vivienda que fuera el último domicilio de Gillio.
En cuanto a los elementos para incriminar a Lidia Benítez, el Fiscal enumeró entre otros:
La mala relación de pareja existente entre Benítez y Gillio, que llevó a éste a contar a sus conocidos sobre el miedo que tenía de que su concubina lo hiciera desaparecer o lo matara, al punto que dormían en habitaciones separadas, ello previo haber cambiado las cerraduras. Además, se precisó que la víctima dormía por miedo con un arma debajo de la almohada.
La declaración de un conocido del asesinado, quien dijo que la mujer demostraba sumo interés en no perder ninguno de los bienes de Gillio.
Los dichos de una mujer a la que la imputada frecuentaba, manifestando la testigo que Benítez buscaba ayuda para que su pareja se fuera de la casa, “que desapareciera o se muera”, demostrando mucho odio hacia aquél.
La existencia de amenazas de muerte por parte de la pareja hacía Gillio, que quedaron acreditadas en la investigación con la declaración de tres testigos.
Las falsas denuncias que efectuara la imputada, con el “único objetivo de preparar una coartada con el fin de desviar la investigación”, como cuando manifestó que el asesinado había viajado a Chascomús para comprar repuestos para la moto, quedando demostrado la mendacidad de ello con las diferentes versiones que diera la imputada de lo sucedido a familiares y conocidos.
El interés de la imputada por apropiarse de los bienes y ahorros de su pareja, al punto de haber concurrido luego de la supuesta “desaparición” de Gillio al Banco Provincia a cobrar la jubilación de su pareja.
El indicio que surge de una declaración testimonial bajo reserva de identidad, donde la testigo dice haber escuchado una conversación entre Lidia Benítez y otra persona, donde la mujer manifestaba que “cavando ahí lo iban a encontrar”, circunstancia que precisamente fue corroborada con el hallazgo del cuerpo de la víctima en el terreno lindante a la vivienda donde convivían la procesada y el muerto.
Y dice el Fiscal respecto de todo esto: “en síntesis, la trama urdida por Lidia Benítez quedó al descubierto, habiendo quedado demostrado que la misma solo tenia un interés, y que era que Gillio muriera para quedarse con sus bienes, habiendo contratado a tal fin...” al otro imputado “para matarlo a cambio de un precio...”:
Por ello el Dr. Bensi quedó persuadido e imputó a Lidia Beatriz Benítez como instigadora de la muerte de Domingo Gillio, bajo la figura penal de “Homicidio agravado por promesa o precio remuneratoria”, disponiendo requerir la elevación a juicio de la causa al Juzgado de Garantías interviniente, extrayéndose copia de las actuaciones para proseguir con la investigación respecto del otro imputado, Antonio Benítez Lugo.
Fue apelado el cese de la prisión preventiva del otro imputado
El Juzgado de Garantías dispuso la libertad deAntonio Benítez Lugo luego de que se dictara el cese de su prisión preventiva, sin por ello desvincularlo de la causa, al haber dado este imputado explicaciones a los indicios que lo incriminaban en el crimen.
Por estas horas, el fiscal apeló la resolución, sosteniendo que “si bien el encartado había dado respuesta a cada una de las imputaciones que se le habían formulado, ”no había rebatido las mismas”, y que “más aún, han surgido una serie de contradicciones con los testigos de cargo”, concluyendo que no había existido variación del plexo probatorio de cargo oportunamente valorado para el dictado de la prisión preventiva de Benítez Lugo, entendiendo que se encontraban reunidos los extremos para mantener la misma, la que es proporcional a la imputación que se le formula.
Por ello solicitó a la Cámara Penal que revoque la resolución de la Dra. Laura Elías, y ordene la detención de Antonio Benítez Lugo.
Fuente: www.compromisodigital.com.ar
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