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El pasado jueves 18 de agosto, el Juzgado de Garantías nº 1 Departamental dispuso la libertad de un ciudadano paraguayo imputado como autor del crimen de un jubilado, ocurrido en marzo del 2002 en Mar del Tuyú. Además, en la causa se encuentra detenida desde el año pasado la concubina del fallecido, imputada de ser la instigadora del hecho.
El pasado 13 de marzo Antonio Benítez Lugo, de 32 años de edad, había sido detenido por Gendarmería Nacional cuando intentaba salir del país por el Puente Internacional de Posadas, Misiones. Pesaba sobre él una orden de captura de Interpol, originada en el Juzgado de Dolores.
En abril de 2002, Lidia Benítez, de la misma nacionalidad, denunció en la comisaría de Santa Teresita la desaparición física de su pareja, Domingo Gillio, un jubilado de 67 años, indicando que no había regresado luego de haber salido con un amigo rumbo a Chascomús para traer repuestos para su moto, precisando que se había llevado dinero y las llaves de su auto Ford Falcon.
En marzo de 2010, un testimonio bajo identidad reservada permitió ubicar el cuerpo enterrado en un predio vecino al domicilio del jubilado, donde aún vivía la imputada, y entre las ropas del cadáver precisamente estaban las llaves del automóvil.
Se había podido saber de la mala relación de pareja entre la mujer y el jubilado, a tal punto que el hombre dormía con un arma bajo la almohada. Luego de examinar las pruebas y testimonios, los investigadores arribaron a la conclusión, que para matar a Gillio su concubina había contratado a Antonio Benítez Lugo, un albañil nacido en Encarnación, Paraguay, y domiciliado en Mar del Tuyú. Precisamente, Benítez Lugo había desaparecido aquel bril de 2002 tras haber tenido una fuerte disponibilidad de dinero, después de la fecha de la desaparición de Gillio y que le había permitido adquirir un terreno y edificar una casa, pese al escaso poder adquisitivo que hasta entonces tenía.
Lidia Benítez fue imputada como instigadora y autora de “Homicidio calificado por precio o promesa remuneratoria y falsa denuncia”, mientras que el albañil lo fue como autor del hecho.
Luego de que se indagara a Benítez Lugo se le había dictado su prisión preventiva, pero ahora la Dra. Laura Elías ha revocado esa decisión y le ha otorgado su libertad.
En los fundamentos de esta resolución la Juez valoró con relación a la autoría imputada a Benítez Lugo en el hecho endilgado, que la misma había encontrado sustento en su momento en la relación que lo unía con Lidia Benítez, la pareja de la victima y a quien se le atribuye haber instigado el homicidio. El progreso económico que había experimentó este imputado luego de la desaparición de la víctima, que no parecía condecirse con el modo de vida que llevaba hasta ese momento, más la falta de certeza en cuanto a la procedencia del dinero con que había comprado el terreno y construido una vivienda. También el cambio de ánimo y de costumbres que había presentado con posterioridad a la desaparición de Gillio, que lo habrían transformado en una persona triste, nerviosa e introvertida.
Indicó la Magistrada que con posterioridad al dictado de la prisión preventiva, Benítez Lugo prestó una nueva declaración, en la que dio precisiones sobre los puntos que se habían utilizado para incriminarlo.
Contó así el procesado, que su relación con la mujer acusada había sido luego de la compra de una moto. Que había sentido que la policía era como que quería forzarlo a decir algo que no sabía, que todos los días iban y lo interrogaban por algo, y que por eso había producido un cambio en su actitud, en su ánimo. Reconoció haber dado distintas versiones sobre el origen del dinero para comprar el terreno y construir la casa, explicando como lo por él ahorrado lo enviaba al Paraguay. Dijo que no había estado prófugo, que había vivido en Mar del Tuyú y en Buenos Aires, incluso sabiendo que la policía lo investigaba, puntualizando haber realizado una denuncia en la Fiscalía de Mar del Tuyú porque la policía no le daba atención.
Indicó la Magistrada sobre esta declaración, que de la “atenta lectura de sus manifestaciones..., ofreciendo respuestas contundentes a los cuestionamientos que se le han hecho desde los inicios de esta causa”, sumado a que una testigo de identidad reservada, al ser revelada la misma había modificado parcialmente sus dichos, “debía reevaluar la prueba de cargo” en contra de Benítez Lugo, precisando la Dra. Elías que a partir de ello aparecían mas nítidos los argumentos traídos por el Defensor Dr. Federico Fourquet en favor de su defendido. Que el imputado Benítez Lugo “ha dado respuesta a cada uno de los elementos que lo incriminan”, y que “sus explicaciones han arrojado un manto de duda que solo puede ser resuelto en su favor”. T que si bien “debe seguir sujeto a proceso y profundizarse la investigación en orden a los envíos de dinero” que refirió, los fundamentos de la prisión preventiva oportunamente dictada se exhibían ahora endebles y no resultaban suficientes para sostenerla.
Por lo antedicho, la Juez Laura Elías resolvió disponer el cese de la prisión preventiva que venía sufriendo Antonio Benítez Lugo, ordenando su inmediata libertad, la que se concretó desde la Unidad Penal 6 de Dolores donde se encontraba alojado.
Fuente: www.compromisodigital.com.ar
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