| Acontecer polÃtico pinamarense |
|
|
|
| Sábado, 05 de Febrero de 2011 21:06 |
|
Cuando el gobernador Scioli anunció que Blas Altieri seria su candidato determinando con ello la salida de la intendencia de Rafael De Vito las únicas reacciones que se escucharon tibiamente fueron las de las bases pinamarenses que vieron en la decisión del mandatario bonaerense un acto de intromisión totalmente ajeno a sus derechos. Aunque es bueno destacarlo nadie directamente había hecho nada para que De Vito ocupe esa posición sino todo lo contrario.
Algunos observadores, los menos, notaron que el anuncio lejos de sorprender no provocaba ninguna reacción en De Vito al perder su espacio ni de Altieri que no mostró ninguna sombra de euforia ni de revanchismo justificado.
Es que como nunca y a excepción de otros pasos mucho más trascendentes, Scioli estaba mostrando una política de Estado a mediano plazo con la clara intención de apoderarse de Pinamar de la manera que fuera.
De Vito aseguraba su continuidad a través de monopolizar la obra pública, una de sus especialidades. Altieri podía volver a una notoriedad que parecía cada vez más lejana desde sus últimas derrotas electorales y Scioli se aseguraba mucho más que una Playa Naranja.
Ni una lágrima ningún exceso, salvo alguna actitud desmedida de algún ejemplar pura sangre vecinalista que volvió a comer jamón crudo.
Mientras fuera de la escena las bases justicialistas se empeñan por aparecer en la foto una nueva estrategia vuelve a la fórmula del éxito de la mano de estos tres actores.
Según trascendidos, en las altas esferas provinciales Scioli estaría viendo como sigue su sufrida y traspirada vida política y para ello que mejor que seguir agrandando poder de sus aliados pinamarenses.
La versión que circula con mayor fuerza es la de De Vito candidato a primer concejal ante la falta de peso para postularse a Intendente y Altieri como cabeza de lista, para luego completar el plan B con la llegada del caudillo vecinalista a algún puesto clave en Provincia y el retorno de De Vito a la intendencia. Por lo tanto, la candidatura de Biaggio Altieri sería testimonial y la torta pinamarense seguiría en manos de los mismos personajes aunque cortada en trozos más grandes.
|
|
a La Luciérnaga Comunicaciones |
ody>